One Shot || Guardian Angel
Bueno, para las personas que no sepan que es one shot... Es una historia de un solo capitulo... Estoy aburrida... Y estaba tratando de escribir cualkiera de mis fics... Pero no puedo, mi computadora no me deja abrirla... ¬¬ Por mi maldito antivirus que tengo que actualizar... Ya trate, pero no funciona... Asi que ahora, estoy aburrida y keria escribir!!! =D Entonces hago esta pequeña historia...
........................................................................................................................................
La luna ya había salido, pero yo seguía tirado junto a la tumba que rezaba:
Aquí descansa Adrianne Wood.
1982 - 2003
"La distancia crea nostalgia.
La nostalgia es presencia ausente de alguien querido"
¿Por qué te fuiste, siendo tan joven? Yo te necesitaba más que a nadie... Te sigo necesitando. Eras mi vida... ¿Y ahora? ¿Qué soy yo, si tú no estás? Solo un hombre perdido en un mundo que cada vez va empeorando. Soy un zombie, deambulando por el mundo, sin hacer nada por mi vida.
En el cementerio no había ninguna persona, tan solo yo, llorando la perdida de mi amada. ¿Pero que podía hacer, yo, una persona tan débil? Tan solo llorar, gimotear, hasta llegaba al extremo de gritar. No lo podía superar, la n0stalgia era más fuerte que mi voluntad por seguir viviendo.
Y esas palabras... Esas palabras que estaban el epitafio de mi querida."La distancia crea nostalgia. La nostalgia es presencia ausente de alguien querido" Alguien querido... Presencia ausente... Distancia... ¿Qué son estas palabras para mí? Tan solo palabras sin ningún sentido.
La luz de la luna alumbraba el lugar, no había ninguna otra iluminación. Adrianne se había ido, tan lejos de mi... Y yo, seguía allí, sin nada que hacer.
Escuché unos ruidos detrás de mí. Volteé instintivamente, pero no vi a nadie, ni nada. Me sequé las lágrimas, ya que eso no me dejaba ver, aunque igual no pude ver alguna cosa o alguna persona. Pero en ese momento no me importaba nada... Tan solo llorar por Adrianne, mi preciada niña, así que volví a voltear.
Al cabo de unos segundo volví a escuchar algo... Parecía unos pasos, acercándose cautelosamente hacia donde yo me encontraba. Me asusté un poco y comencé a temblar. No me había percatado que comenzaba a hacer frío. Me di vuelta por segunda vez, pero no veía nada, aunque seguía escuchando esos pasos. Casi grito del susto, pero el miedo que tenía no me lo permitió. Intenté emitir algún sonido, pero tenía un nudo en la garganta. Mi piel se erizaba de a poco, temblaba de frío y de miedo. Agudicé mis oídos. Los pasos se escuchaban cada vez más cerca.
Me fijé muy bien el lugar en donde se escuchaban los pasos, pero nada... Ni una sombra, no había nada allí. Lo primero que me vino a la mente fue que me estaba volviendo loco. Pero creo que solo dije eso por el miedo que tenía, ya que más tarde, si que me volví loco, loco de remate...
A cada paso que se acercaba a mí, el frío iba aumentando, poco a poco. Una neblina apareció de la nada. Me asusté más. Hace tan solo unos minutos atrás hacía mucho calor y el cielo estaba lleno de estrellas, pero en ese mismo instante, el cielo estaba nublado y no se podía ver ninguna estrella.
Una nube tapó lo poco que quedaba de la luna y la oscuridad reinó. Los pasos se escucharon más fuertes y rápidos, ya estaban cerca, tan solo unos pasos más y llegaba hasta donde estaba. Se escuchaba mi respiración, cada vez más fuerte, casi no podía respirar. No sé porqué sentía que llegaba mi hora, pero tan solo lo sentía. Creí que de seguro solo sentía eso por querer estar tan cerca de Adrianne, tan cerca que hasta preferiría morir para estar junto a ella, para tocar su suave piel, tan blanca, para oler su cabello castaño, para verla directo a sus preciosos ojos marrones, para poder besarla suavemente, en esos labios tan sedosos.
Abrí tan grande mis ojos al verla, parada frente a mí. Los pasos ya habían cesado y Adrianne, mi pequeña Adrianne estaba justo a unos pasos frente a mí, en el lugar en donde había escuchado por última vez los pasos. Me miraba a los ojos, con mucha dulzura. Sus labios formaban una sonrisa, que demostraba tanta serenidad. Me levanté lentamente.
Cuando estuve parado, la pude ver mejor. No era la misma, estaba cambiada, pero no sabía en que sentido. No era la misma persona que conocía, era diferente. Seguía haciendo frío, mucho frío. Adrianne se acercó un poco más a mí y sentí un escalofrío terrible. Mi corazón comenzaba a latir cada vez más fuerte, y hasta creí que iba a salir por mi boca. Sentí un poco de nauseas cuando estiró su brazo, para poder tocar mi cara. Su mano estaba muy fría, sentí como si estaba tocando agua helada.
--Mikey, ¿por qué estás así?--Preguntó. Su voz no era la misma, parecía una voz maligna.
Salté hacia atrás, ella no era mi Adrianne, lo podía sentir. Pero... ¿Ella no estaba muerta? Miré detrás de mí... Allí estaba su tumba. No podía ser. Volví a mirarla, a la imitación de Adri, si... Era diferente, ahora me di cuenta de todo. No sé como pude ser tan ciego, no era la misma mirada de siempre y tampoco su sonrisa. Sus ojos eran rojos y brillaban llenos de odio. Y su sonrisa... Demostraban tanta maldad... No serenidad.
Adrianne intentó acercarse a mí, pero no le dejé. Me estaba muriendo de miedo. Ella está muerta... Entonces... ¿Qué hace acá? ¿Parada frente a mí? ¿Intentando acercarse?
--Tranquilo Mikey, soy yo... No te asustes.--Tenía su brazo estirado y caminaba, tratando de agarrarme.
--¡No! ¡Tú no eres Adri! ¡Tú no eres mi Adrianne! ¡Ella está muerta! ¿¡Escuchaste!? ¡¡¡MUERTA!!!
Cuando dije eso, "Adri" retrocedió bruscamente mientras se tocaba el pecho, en la zona en donde está el corazón, como si fuera que eso le dolió mucho. Me miró mal y se abalanzó sobre mí... O eso fue lo que creí...
Me caí muy fuerte al suelo, gracias a una fuerza extraordinaria, pero no sentí nada malo... Al contrario, sentí la presencia de algo... Alguien... No sé que... Pero estaba lleno de bondad, lo sentía. Abrí los ojos, lentamente, para ver lo que había pasado. Unas alas, muy grandes, estaban frente a mí, protegiéndome. Quise mirar hacia atrás, pero no podía, algo hacía que no lo pueda hacer.
Escuché un grito lleno de ira, era la voz de la imitación de mi Adrianne. Me levanté rápido, quería correr, huir de ese lugar maldito, pero lo que me había protegido no me lo dejaba. Esas alas seguían protegiéndome. Unos fuertes golpes trataban que las alas se apartaran de mí, pero en ningún momento se movieron.
--¿¡PERO QUÉ HACES TÚ AQUÍ!? ¡SAL! ¡DÉJAME! ¡DEBO LLEVARLO!
Esa voz ya no parecía humana, eran unos gritos espantosos, que con solo escucharlos, parecía que tus oídos sangraban y sentías que pronto morirías. Una gran desesperación se apoderó de mí, no tenía más ganas de vivir, no después de haber visto eso... Esa cosa que se hacía pasar por lo que más amaba en esta vida. Pero escuché una voz angelical, que me decía que todo estaría bien. En realidad escuché esa voz en mi cabeza, pero sabía perfectamente que era verdad, que no me mentía. Creí firmemente en esas palabras y toda desesperación desapareció.
Ahora si... Esa fuerza que no me dejaba mirar atrás desapareció y en ese mismo instante volteé y allí pude contemplar lo más bello que había visto en toda mi corta vida. Era un ángel, un ángel protegiéndome con sus grandes alas. Tenía una túnica de un color... Que a la vez no era un color... No se como explicarlo, era un color que nunca en mi vida había visto. ¿Cómo sabía que era un color? Tan solo lo sabía. Pero, ¿qué color era? No lo sabía.
Su cara era preciosa, demostraba una bondad inhumana. Sus ojos brillaban y esbozaba una sonrisa radiante. No puedo explicarlo del todo bien, era algo que casi nunca pasa en este mundo, entonces no hay palabras para describirlo. En sus manos tenía una espada, bien grande. Estaba preparado para cualquier ataque.
Con solo verlo, me llenaba de paz y alegría. Sus facciones, su sonrisa, sus ojos me tranquilizaba, hasta me hizo olvidar lo que estaba detrás de mí. Pero volví a la realidad, cuando esa cosa gritó, pero esta vez mucho más fuerte, armando un gran estruendo.
Me di vuelta, esas alas eran muy fuertes, no se movían, aunque cada vez, los golpes se hacían más fuertes. Volví a escuchar la voz angelical.
--Ponte tras de mí.
No me importó nada, solo le hice caso y puse justo detrás. Pude ver que levantaba las alas y con su gran espada, ¿golpeaba? ¿Cortaba? No sé muy bien que pasó... Pero se escuchó un grito horrible, peor que las otras veces. Los ojos que antes eran rojos se cerraron, la mueca en sus labios se borró y ¿cayó desmayada? Y otra vez, no supe explicar lo que pasó. Pasó un segundo y lo que estaba tirado en el pasto del cementerio se esfumó, sin hacer ningún ruido. El silencio reinó en el cementerio. La neblina desapareció de a poco, ya no hacía más frío y la luna volvía a brillar, alumbrando todo el lugar.
Ese ángel bajó su espada. Sus alas ya se encontraban posadas en su espalda. Lentamente volteó hacia mí. Cuando ya estaba frente a mí, sonrió dulcemente y cerró los ojos. Intenté hablar, pero no me salieron las palabras. No encontraba las palabras perfectas para hablar a ese ser tan precioso.
--Tranquilo... Ahora todo estará bien.--Dijo con su dulce voz. Confiaba en él y lo único que pude hacer fue asentir, con los ojos clavados en los suyos.--Y no te preocupes... No necesitas saber que era eso.
No entendí como supo lo que estaba pensando y quería preguntarle. ¿Acaso leía mis pensamientos? Al parecer sí, porque rió levemente y respondió a mis preguntas.
--Yo se todo lo piensas, sientes, deseas... Y soy tu ángel... Siempre estaré junto a tí y no dejaré que te pase nada malo.
Al terminar de decir eso, desapareció de mi vista, pero seguía sintiéndolo cerca mío, justo a mi lado. Esa paz inundó todo mi ser y miré la tumba de Adrianne. Ahora si me sentía mucho mejor.
Al día siguiente, volví al cementerio, pero esta vez con un ramo de flores preciosas, de diferentes colores. Me acerqué lentamente a la tumba de Adrianne, junto a Edward, mi ángel de la guarda. Me arrodillé frente a ella, con algunas lágrimas en los ojos y puse el ramo en el pasto. No se como, pero sentí que alguien me abrazaba fuerte y eso me hizo sentir mucho mejor. Me levanté y me retiré del cementerio.
Esta es mi historia.
Estoy seguro, desde ese mismo momento, que nunca estoy solo y que alguien me protege a cada segundo de mi vida. Ed, que nunca se separa de mi.
Michael Way




Comentarios sobre One Shot || Guardian Angel
uuuy! QUE LINDOOOO! encima le pusiste Edward al ángel!!
claro que si, y que bien que lo hayas hecho!!
te tengo una grandiosa pregunta que me esta atormentando:
¿que era esa horrible cosa? digo, me imagino muchas cosas, pero quisiera saber realmente que es!!
me gusto!! eres buena para los one-shot!! yo no ¬¬
jajaja aunque puedo intentar hacer uno? :D
LE AMO A MIKEY!! =D
awww quee lindoo! eel angeel se llama Edward, cmu Edward Cullen *w*
taa cool
lo ameeé
cuiidate
xauu!
ah que lindo
y encima es tierno
me hizo llorar T_T
*w*
AWWWWWWWW! *w*
sabes?
meee encanToo tuu onee SHOT!
es lo maxiimoo
estaa liinDoo
ok xD
te haremOzz un aRboL! geneaLógiicO! =D
cuiiDatee!
Küsses ^^
si, asi esta mejor en una sola toma asi no te pierdes de ningun detalle no crees?